Las esencias de las Flores Santas que fundan este camino de peregrinación, como portadoras de una nueva dimensión en las esencias de nueva generación, aportando el aspecto espiritual y de re-conexión con nuestro origen divino.
Las esencias de las Flores de la Belleza que extiende un puente vibracional entre la Belleza absoluta, la perfección estética de la divinidad, y nuestra confusa mirada sobre los aspectos bellos o “feos” de nuestro ser, en la dimensión material.
Las esencias de las Flores de la Alegría que instalan el aparato “campanario”, un recurso que materializa un regalo no aceptado o no transmitido. La alegría y la risa que hoy parecen ser el lenguaje elegido por todos, y sin embargo es, en la mayoría de las personas, un mero escape del dolor y el miedo.
Las esencias de las Flores de la Noche que aparecen con la contundencia de la luciérnaga en la más profunda oscuridad. Esa fuerza lumínica de un segundo se traga toda la oscuridad; es la proyección, el desarrollo exponencial de ese efecto, aunque siempre permanezca intermitente.

Las esencias de las Flores de las Virtudes que equilibran nuestro sistema de mandatos culturales, ayudándonos a soltar los miedos y la culpa que fueron entrando en cada célula y en cada sentimiento asociado a las estructuras sociales, religiosas y familiares a lo largo de nuestra vida.
Las esencias de las Flores de los Ancestros que instalan en este camino de búsqueda nuestro Sistema Familiar como fundamento encarnado de nuestra propia existencia, trayendo la mirada a nuestros vínculos primarios y ancestrales, trazando puentes de aceptación y de encuentro.
Las esencias de las Los 7 Elementos sostienen desde las estructuras físicas de la “Madre Tierra” nuestra conexión con el universo y su energía. Los elementos trascienden la mera química material. Detrás de las sustancias esta la fuerza y en los elementos están los principios raíces. No son sólo símbolos, sino que constituyen toda la creación, de la cual participamos energéticamente en formas materiales y otras formas sutiles, como las fuerzas de género y la procreacional.
Las esencias del Núcleo Emocional que atravesando verticalmente los siete subsistemas, se establece en el sistema, como el recurso extremo en situaciones completas de nuestra emocionalidad; trayendo aparatos de rescate, armonización y toma de conciencia.

Preparación
Las esencias florales pueden tomarse puras en situaciones de rescato o cuando se desea una rápida impregnación energética. La forma habitual de utilización es según se indica a continuación.
Diluir 3 gotas del concentrado vibracional en un frasco gotero de 30cc, sobre una solución de agua natural de montaña y cognac al 75% y 25% respectivamente.
Sucuzar: agitar el gotero golpeteándolo en el puño cerrado de la otra mano unas diez veces. Esta dilución tiene una duración de tres meses.
Combinaciones
En la actualidad la mayoría de las personas puede tomar hasta un número entre 7 y 10 esencias florales juntos, e incluso con el nivel de conciencia actual, no solo por el trabajo personal, sino también de todas las personas que sin saberlo participan de una expansión de conciencia colectiva; algunas personas pueden tomar al mismo tiempo de 12 a 15 esencias florales.
Administración
Determinar que esencias necesita la persona interesada, según el tipo o forma de diagnóstico empleado por cada terapeuta (radiestesia – kinesiología holística – intuición – bio decodificación) determinar que esencias son las que necesita en ese momento, el número de gotas por toma y el número de tomas por día. Finalmente establecer el número de días del tratamiento.
La utilización más común de las esencias es por vía oral, depositando de tres a siete gotas directamente sobre la boca. Es recomendable mantenerla en la boca durante un minuto. La dosificación media es de 5 gotas 5 veces al día, el tiempo que se considere oportuno. La frecuencia diaria dependerá de las características del proceso sobre el que debamos intervenir.